Dacha

La pareja de Madrid sigue por Asturias, y me están regalando algunas de las mejores veladas del verano. Me he reído con ellos hasta que me dolía la tripa y los pómulos (sí, cuando me río a carcajadas durante mucho rato acaban doliéndome los pómulos). Algunas de las anécdotas que cuentan son dignas de reproducir aquí, pero no sé si les gustaría que lo hiciera. Pero no me resisto a contar lo que nos sucedió anoche, porque es surrealista, me recordaba a una película de W. Allen.
Voy a intentar ser breve, que me enrollo tanto que luego ni yo misma sé de lo que estaba hablando. Fuimos a cenar a una sidrería (lo habitual, lo sé) y luego nos llevaron en su coche a recoger el de N. que estaba aparcado bastante lejos. Se bajaron a despedirnos, dejando las llaves del contacto puesto y a Dacha, la perrita, dentro. El animalito se puso tan nervioso al vernos a todos fuera, que empezó a dar saltitos y pisó el cierre centralizado del coche. Imaginaos el panorama. Una mujer embarazada y los otros tres medio borrachos, saltando alrededor del coche como monos, tocando en los cristales, y diciendo "Dacha, bonita, salta" "Vamos, Dacha, pisa el botón". Todo esto acompañado de nuestros ataques de risa, sobre todos los míos, que por alguna razón siempre me río cuando hay algún contratiempo de los que sé que tienen solución (probablemente soy un poco estúpida). El caso es que tras casi media hora de dar vueltas al coche, con la pobre Dacha muy nerviosa, porque lógicamente no entendía porqué la teníamos encerrada en el coche y dábamos vueltas a su alrededor diciéndole bobadas, ya cansados de llamar la atención de todos los que pasaban por allí y viendo que no había otra solución, N. y R. se dirigieron al hotel a por las llaves de repuesto.
Hubo algo bueno dentro del fastidio de tener que salir de la ciudad para ir a recoger las otras llaves por un camino de cabras. E. y yo tuvimos tiempo para charlar un rato a solas, algo de lo que ya teníamos ganas los dos, y que me resultó muy reconfortante.
Hoy se van, los echaré de menos mucho. Y también echaré de menos a Dacha. Ellos se fueron de boda el sábado y yo me quedé a su cuidado, encantada de la vida. A pesar de que tiene miedo a la gente, después de un rato logré que se dejara acariciar, incluso que me diera besitos. Lo malo es que para lograr el acercamiento le fui dando golosinas (de perro, eso sí) y ayer me comentaron que no sabían que le pasaba a la perrita, que llevaba todo el día con diarrea. No me atreví a confesar todas las golosinas que le había dado. Espero que me perdonen.
Conclusión: si dejan a un perro dentro del coche, saquen las llaves, porque puede sucederles lo que a nosotros. Si me llega a suceder a mí estoy perdida, porque nunca sé dónde están las llaves de repuesto (¿las tengo? ni idea)
Un abrazo y que tengan un feliz día.


15 Comments:
Hubiera sido interesante que justo pasara por allí un ladrón de autos. Los hubiera sacado de inmediato del atolladero. Pero los muy malos no pasan en el momento en que se los requiere. O no se dan a conocer como tales al menos. Ja Ja
Un cuento corto. Una vez me ocurrió algo similar (sin perro por cierto) y tuve que recurrir a un cerrajero porque la segunda llave..., como vos, no se si tengo siquiera.
Abrió el auto en un segundo, y me cobró una cifra importante. Y cuando se lo hice notar me dijo. Mire. No proteste, que se lo cierro de nuevo y le cobro dos veces. Pagué sin un comentario adicional. Ja Ja
Que gracioso, aunque seguro fue todo un lio es bueno que os rierais. Pampargento lo tuyo también es mu gracioso, te cobro dos veces!!! jejeje hay gente con sentido del humos, eso es bueno. Saludos.
¿Te dedicas a suprimir los comentarios que no te gustan? Muy
mal Karenina, muy mal. ¿Hemos vuelto a la censura sin razón?.
Podría entenderlo si hubiese usado palabras soeces o recurrido al insulto. Pero sabes que no lo hice. Además al borrar mi comentario dejas sin sentido tu respuesta y el siguiente mío. En fín,es tu blog y tu decides.Probablemente también borraras este,¿no?.
No tengo blog,ni nick pero si te interesa me llamo Ana y nunca he necesitado enviarme flores.Lo siento si pensar eso te hacía feliz.
Esto ya me está aburriendo,así que te ruego no me obligues a contestarte otra vez.
Un saludo,
Ana.
desde luego, sí que puede decirse que no reprimes los aspectos cotidianos en tus posts
quiza por eso tienen el atractivo de lo fluido.
olvidé comentar que el Post de Anfitrión me agradó especialmente.
Un saludo.
jajaja si mi mamá leyera este post!! se repite la historia solo que en lugar de la perrita fui yo a los dos años la que se encerro en el carro encendido en un centro comercial, ya imaginaras la angustia de mi madre =D
Ana, nadie te obliga ni a visitarme ni a contestarme. Si a ti te aburre, imagínate a mí. ¿Me dejas tranquila por favor? como bien dices es mi blog y hago en él lo que me da la real gana. Este si que no es mi estilo, pero ante tanta pesadez no me queda otro remedio. Cuídate mucho, y como dicen por ahí ¡relaja la vena! imagino que tendrás otros entretenimientos que darme la vara a mí.
Ha ha ha ha ha ha ha ha muyyyyy buena historia y pobre perrita=)
Beso con sabor a golosina
Bueno,el percance de las llaves,como dices tuvo de bueno que pudiste hablar a solas con E.Imaginaros alrededor del coche es gracioso.
A mi me sucedió como a chio,con mi primer coche,novatilla,en un Centro Comercial y con mi mami,las deje dentro del maletero mientras cargabamos la compra.Jamás las he vuelto a dejar dentro.
Y la pobrecita Dacha no puede confesar lo de las golosinas,jeje.Un beso.
El detalle del perro fue la neta... para la próxima la presumes como detalle de los legionarios de Demonk United.
:)
P.D. La verdad no conviene entrar en una discusión sin sentido que no va a llegar a nada (por ambas partes)... solamente se aplica la ley del control remoto. Si no es interesante... solo cambiale de canal!
:O
saludos!
jajajajaja, me diverti mucho imaginandome la escena.
Que tengas una preciosa semana mi querida Karenina, y no caigas en provocaciones tontas, un cariñoso abrazo.
mi querida Karenina,
Me has alegrado con este post como no te imaginas!!! Me ha resultado muy gracioso y ameno.
A mi este tipo de anecdotas me encantan, son las que en las siguientes reuniones no puedes evitar recordar y cada vez que se cuente resultará más graciosa.
De verdad, tengo que agradecer que esta mañana que me levante "de aquella manera" me haya leido este post... parece menos "fría"
Un abrazo enorme.
Pd.- La indiferencia suele funcionar...
Querida karenina:
vengo a agradecer tus comentarios delpost sobre las noticias de la Iglesia; ellos me inspiraron para buscar la carta que originó mi siguiente post.
Un abrazo.
PD: hermoso post.Me reí harto. Nos tenemos una gata que se cree perro. Nos gustaría tener un perrito pero nuestro patio es muy chico y sería una maldad enerlo en esas condiones, dentro de la casa no podemos tenerla por los alérgicos de mi esposo e hijo.
ufff mis perras se chiflan por todo lo que no sea pienso, y efectivamente después toca diarrea perruna,(pero ya te las has ganado para el resto de los restos)...y en el coche...una vez a Brunita le dio un ataque de histeria y saltó por la ventanilla con el cohe en marcha, fue apoteósico, pero tambien acabamos riéndonos a más no poder..
jajajajajaja
Karenina...a mi perra la atiborró mi sobrino de chocolate para perros cuando era pequeña.....nos asustamos al ver lo inflada que tenía la barriga, temiendo algo malo (no sabiamos que mi sobrino habia cogido la caja de chocolatinas)....hasta que de pronto...con un leve chillido...corrimos..y alli estaba...jajajajja, tan chiquitita...¿cómo pudo tenr tanto dentro? jajajajaja
un beso
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