Emociones
No sé por dónde empezar, daros las gracias me parece poco. Los comentarios que he leído del último post que logré escribir (digo logré porque ahora me cuesta ponerme ante el teclado) me han removido, han despertado en mí un montón de emociones. Es extraño, ninguno me conocéis personalmente y habéis sido capaces de entenderme mejor que mis propios amigos. Para ellos no tengo motivos para deprimirme dado que "lo tengo todo"; es triste, porque se refieren a que tengo todo lo material que puedo necesitar, me apena que no comprendan que fallan los afectos y que es posible deprimirse sin que haya ningún factor externo desencadenante.
Este post no lo escribo para contar nada, lo hago para daros las gracias a cada uno de vosotros, por los ánimos, por la comprensión, y porque me ayudáis mucho más de lo que podéis imaginar. Y me gustaría agradecéroslo uno a uno.
A Peter P. y Deckard, que siempre me muestran su cariño. Han dejado un par de líneas pero son más que suficientes para que me de cuenta de que están ahí, y de que puedo contar con ellos.
A la otra psicóloga, a quien ni siquiera conozco por su blog, y que muestra una enorme comprensión y afecto.
A mi pequeña Guiomar, que me lee todos los días y me dice unos piropos preciosos. Una niña con una dulzura enorme, con inquietudes, amorosa, inteligente...
A Carol, que desde el día que empecé este blog me visita a diario, se ríe conmigo, me anima a seguir, me desea lo mejor; educada, tierna, deseando ayudar... un amor de niña.
A Lilian, una mujer de gran carácter pero llena de ternura y caridad. Siempre tiene la palabra amable a punto, siempre atenta a lo que les sucede a los demás, y a la que me gustaría que felicitaran porque acaba de ser su 18 aniversario de boda.
Pampargento, tú y yo, aunque no nos conozcamos personalmente ya somos grandes amigos. Nos hemos escrito muchas veces y sé que sientes todo lo que me ocurre. Eres un gran hombre, nunca tendré tiempo suficiente para agradecerte todo lo que has hecho por mí.
Julio y la Senda de Luz, con su visión de la vida, que me hacen confiar en que el mundo está lleno de gente buena y comprensiva. Los dos destilan amor, ternura, respeto por la vida en todas sus manifestaciones. Son dos seres muy especiales.
Ixchel, una buena amiga mexicana, con quien me identifico plenamente. Nos visitamos a diario, y se ha creado entre nosotras una corriente de simpatía y comprensión inesperada.
Jersy, también mexicano, adorable, que me acompaña en la distancia.
Cava, al que menos conozco, y que se molesta en venir a darme ánimos; no sabes cuanto te lo agradezco
Sofía del Mar, la última en incorporarse al blog. Cariñosa, hospitalaria, capaz de empatizar conmigo en dos días. Y que incluso me ha invitado a su casa.
Me dejo a alguien, seguro, a caraacara que me ha dejado muestras en mi correo de gran cariño y de una humanidad poco frecuente, a la dama blanca, la encantadora, dispuesta a echar una mano a todos, a escrivana...No sé, no puedo citar a cada uno de los que me habéis ayudado. En lugar de deciros "gracias" prefiero deciros "gracias por existir". Un gran abrazo.
Feliz día

