A salto de mata

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Nombre: Karenina
Lugar: Spain

Este es el "diario de una múltiple". Un ser despistado y con tendencias melancólicas que se alternan con escasos momentos de euforia. Una psicóloga que no cree en la psicología, lectora empedernida, fumadora compulsiva...y que ha empezado a escribir sólo como pequeña terapia

viernes, agosto 26, 2005

Eficacia policial


Continúo con lo que Nemecio llama "el asalto surrealista". Tiene toda la razón, a mí misma me resulta como un sueño. He pasado por el scanner la denuncia, pero tengo que eliminar mis datos personales antes de ponérosla. Aclaro que el asaltante es portugués y negro, totalmente negro, no mulato ni simplemente de piel oscura, aunque para el caso da igual qué color tenga su piel.

Sorprendente la eficacia de la policía. Al día siguiente del asalto ya lo habían detenido, y rápidamente me llamaron para entregarme mis cosas, excepto el dinero, claro está. Debajo de su ropa el hombre llevaba puestas prendas mías: un polo blanco de Lacoste (que le quedaba casi como un sujetador, dada la diferencia de altura) y un pantalón de chándal blanco (que también le quedaba diminuto). Dentro de su ropa interior estaba una de las fotografías que se había llevado de mi casa; esa fue directamente a la papelera, no quise recuperarla, ni tampoco la ropa, que pedí que se la dejaran puesta, yo ya no la quería para nada.

Con toda su cara le dijo a la policía que había entrado con la intención de "hacerme el amor" (esas fueron sus palabras exactas) pero que como no me despertaba no le apeteció. Y todos diciéndome "qué cojones tienes, chica, de buena te has librado por hacerte la dormida". Fue puro instinto de supervivencia, porque me he mirado detenidamente y no, no tengo cojones; sangre fría sí, toda.

Hoy se ha celebrado un juicio rápido, en el que no tuve que ver al asaltante porque así lo solicité. Permanecerá en prisión hasta que se celebre un nuevo juicio el 9 de septiembre; consideraron que soltarlo me ponía en peligro. Yo no pensé que tendría que pasar por otro juicio, pero su abogada rechazó la pena que se le imponía, y como yo fui sin abogado...¿Por qué? porque me avisaron ayer de que hoy tenía que ir al juzgado, y no tuve tiempo a pensar en conseguir un letrado, ni tampoco creí que fuera necesario.

Probablemente os lo he contado todo un poco liado, pero aún estoy bajo los efectos de una fuerte tensión. Me tranquiliza saber que está en prisión y que no merodeara por aquí en una temporada. Además se cumplió mi petición de que el caso no apareciera en la prensa local, me asustaba la idea de que mi madre lo leyera y la pobre se disgustara.


Gracias a todos por los comentarios. Me alegra que Nemecio e Isabel se hayan entendido. Un abrazo.

martes, agosto 23, 2005

Un enorme negro en mi cuarto


Esta mañana, a las 8.30, me he despertado porque sentí ruidos en mi cuarto y me pareció que había luz. Cuando abrí los ojos creí que estaba soñando, un negro enorme me miraba fijamente. Suena increíble, pero es cierto, en cuanto fotografíe la denuncia os la pongo para que nadie vuelva a llamarme fantasiosa.

Había leído en la prensa que ahora entraban a robar en las casas aunque hubiese gente dentro, y que lo mejor era no moverse y fingir que se seguía durmiendo. De modo que eso hice. Con el corazón saltando como un loco, dije "ay papá déjame seguir durmiendo", me tapé y fingí dormir. Al rato sentí que el enorme negro se iba (sé que es políticamente incorrecto decir negro, pero hoy me lo permito, aún me tiembla todo el cuerpo) llevándose mis llaves de casa, del coche, el móvil, la cartera con todos los documentos, fotos y una prenda de ropa interior. El resto del botín lo dejó en una mochila en el estudio.

Cuando reaccioné llamé a la policía. Llegaron a casa y me preguntan qué había ocurrido. Les digo que al despertarme me encontré un hombre en mi cuarto y que me había robado. Su primera respuesta fue "¿y no sería su novio?". Sí, claro, no te fastidia, llamo a la poli porque está mi novio en mi cuarto. Me entró una indignación terrible, hasta que me tomaron en serio y se encontraron todo lo que había revuelto.
Por suerte dejó huellas en el teléfono fijo, en una caja de caramelos, en la ventana, en la puerta...vamos por toda la casa. Además con mi descripción, una nota que dejó escrita en portugués y el detalle de llevarse mis fotos saben de quién se trata.

Ahora no puedo salir de la casa hasta que no llegue el cerrajero a cambiar la cerradura, no tengo ningún teléfono porque todos están grabados en el móvil, mis tarjetas de crédito anuladas, ni un duro en el bolsillo, el tabaco a punto de acabarse, no puedo ir al garaje a mirar si mi coche sigue allí, y además me invade una sensación de irrealidad que me impide hacer nada que no sea quedarme sentada fumando.

Para tranquilizarme del todo, la policía- que debo reconocer que vino muy rápido y los de la científica fueron encantadores- me dice que se trata de un loco, y que hice bien fingiendo dormir, porque podría haberme atacado. No imagináis lo tranquila que estoy.

Es la segunda vez en un año que me roban en casa. A este paso me convertiré en una indigente.
Un abrazo a todos. Que tengan un día mejor que el mío. Cristobenditoquépaís.

lunes, agosto 22, 2005

Dacha



La pareja de Madrid sigue por Asturias, y me están regalando algunas de las mejores veladas del verano. Me he reído con ellos hasta que me dolía la tripa y los pómulos (sí, cuando me río a carcajadas durante mucho rato acaban doliéndome los pómulos). Algunas de las anécdotas que cuentan son dignas de reproducir aquí, pero no sé si les gustaría que lo hiciera. Pero no me resisto a contar lo que nos sucedió anoche, porque es surrealista, me recordaba a una película de W. Allen.

Voy a intentar ser breve, que me enrollo tanto que luego ni yo misma sé de lo que estaba hablando. Fuimos a cenar a una sidrería (lo habitual, lo sé) y luego nos llevaron en su coche a recoger el de N. que estaba aparcado bastante lejos. Se bajaron a despedirnos, dejando las llaves del contacto puesto y a Dacha, la perrita, dentro. El animalito se puso tan nervioso al vernos a todos fuera, que empezó a dar saltitos y pisó el cierre centralizado del coche. Imaginaos el panorama. Una mujer embarazada y los otros tres medio borrachos, saltando alrededor del coche como monos, tocando en los cristales, y diciendo "Dacha, bonita, salta" "Vamos, Dacha, pisa el botón". Todo esto acompañado de nuestros ataques de risa, sobre todos los míos, que por alguna razón siempre me río cuando hay algún contratiempo de los que sé que tienen solución (probablemente soy un poco estúpida). El caso es que tras casi media hora de dar vueltas al coche, con la pobre Dacha muy nerviosa, porque lógicamente no entendía porqué la teníamos encerrada en el coche y dábamos vueltas a su alrededor diciéndole bobadas, ya cansados de llamar la atención de todos los que pasaban por allí y viendo que no había otra solución, N. y R. se dirigieron al hotel a por las llaves de repuesto.

Hubo algo bueno dentro del fastidio de tener que salir de la ciudad para ir a recoger las otras llaves por un camino de cabras. E. y yo tuvimos tiempo para charlar un rato a solas, algo de lo que ya teníamos ganas los dos, y que me resultó muy reconfortante.

Hoy se van, los echaré de menos mucho. Y también echaré de menos a Dacha. Ellos se fueron de boda el sábado y yo me quedé a su cuidado, encantada de la vida. A pesar de que tiene miedo a la gente, después de un rato logré que se dejara acariciar, incluso que me diera besitos. Lo malo es que para lograr el acercamiento le fui dando golosinas (de perro, eso sí) y ayer me comentaron que no sabían que le pasaba a la perrita, que llevaba todo el día con diarrea. No me atreví a confesar todas las golosinas que le había dado. Espero que me perdonen.

Conclusión: si dejan a un perro dentro del coche, saquen las llaves, porque puede sucederles lo que a nosotros. Si me llega a suceder a mí estoy perdida, porque nunca sé dónde están las llaves de repuesto (¿las tengo? ni idea)

Un abrazo y que tengan un feliz día.

viernes, agosto 19, 2005

La historia de Anfitrión


Ayer llegaron unos amigos de Madrid, un matrimonio (con bebé incorporado en la barriguita de mamá) y su perrita. De nuevo, como cuando vino Deckard , voy a hacer por unos días de cicerone y de anfitriona. No soy una buena cicerone, creo que ni siquiera recuerdo la fecha aproximada de construcción de los edificios históricos de la ciudad, aunque he hecho el esfuerzo de mirar algunos libros para refrescarme la memoria. Sin embargo creo ser buena anfitriona, me gusta cuidar a los que tengo cerca, y hacer que se sientan a gusto. No les hablaré de mis visitantes demasiado, porque no debo hacerlo, pero puedo hacer algunos apuntes. Él, que es a quien conozco más es un hombre renacentista; además de su trabajo como científico, es pintor y músico (ante tantas cualidades me siento empequñecida, yo no sé ni coger un lápiz, así que aún menos un pincel). Ella es una mujer dulce, encantadora, de una educación exquisita, sonriente...Y la perrita, ¿qué puede decir una amante de los animales como yo? es deliciosa. Me encanta esta pareja.

Dado que este verano me ha tocado hacer varias veces de anfitriona se me ocurrió contarles la historia de Anfitrión. La leí hace tiempo en un cómic de Mauro Entrialgo, y tal y como la leí allí se la voy a relatar. Tal vez sea ya conocida por todos y sólo haga que repetirme, pero me resultó divertida, de modo que la contaré igual.

Anfitrión era un rey griego, casado con Alacme, hija del rey de Tebas. Aprovechando que Anfitrión estaba guerreando por ahí, Zeus tomó su forma y se presentó en casa de su esposa. Hicieron el amor durante toda la noche (el muy astuto de Zeus hizo que la duración de esa noche se triplicara). El hijo que nació de esa unión fue Hércules. Esa es la historia; el caso es que en la actualidad utilizamos la palabra anfitrión para hacer referencia al que acoge amablemente en su casa a las personas, pero el Anfitrión original convengamos que lo hizo a su pesar. Así que ¡cuidado!, sean buenos anfitriones, cuiden bien de los amigos que se alojen en sus casas, pero que no tomen más que aquello que les queremos dar y no ofrezcamos en exceso.

Feliz día a todos. Sean buenos.
Ah, por cierto, Jersy, ya he podido hablar con Ch. y he escuchado su versión de lo hechos. Él reconoce abiertamente que está feliz con L., pero que quiere volver a sentir la revolución del organismo que sentía cuando se enamoraba de jovencito. Supongo que esta chica, con sus pocos años y su boca abierta ante cualquier tontería que diga él le producirá esa revolución. Él verá lo que hace, yo no arriesgaría una bonita relación por ir tras ese canto de sirena, ¿tú qué opinas?.

miércoles, agosto 17, 2005

La historia de Ch. y P.


Esta es una historia real, que está sucediendo en esta semana, y al parecer hoy ha llegado al punto culminante. Ch. es el varón y P. es la mujer. Hace poco que se conocen, pero su historia de amor llevaba camino de convertirse en algo precioso. No, no soy la protagonista ni me lo estoy inventando (a pesar del anónimo que me llama fantasiosa).

Los dos rondan los cuarenta años, tienen gustos parecidos en cuanto a música, lectura, cine, incluso comidas. A ninguno le gusta la televisión, ni nadar en la piscina. Se miran con ternura, se acarician sin pudor, duermen juntos todos los días; él parecía tener ojos sólo para ella y ella sólo para él. Son buenos amigos, se ayudan, se aconsejan...Tal vez es pronto para hablar de amor, pero están sentando las bases de una relación que a mi modo de ver puede ser larga y gratificante para los dos. Me parece que serían dos buenos compañeros de vida.

A pesar de tantos momentos maravillosos como comparten, de que no les apetece separarse ni un sólo minuto al día, salvo el tiempo imprescindible para ir a trabajar, Ch. ha decidido que esta no es la historia que él quiere. Escuchó un canto de sirena, proveniente de una jovencita a la que no conoce de nada, con quien sólo ha hablado una vez durante quince minutos, y salió corriendo tras ella. Su explicación es que quiere volver a sentir los nervios y las contracciones en el estómago que sentía de chico cuando se enamoraba, y que eso no lo siente con P.

Como buenos amigos, todos tenemos un consejo para ella. "Sé alegre con él, comprensiva" "sé amistosa, no te hagas la víctima, no te comportes como una energúmena". Por supuesto está muy dolida, y no nos hará ningún caso. No puede estar alegre, no tiene porqué ser comprensiva ni amistosa, y acabará comportándose como una energúmena. De lo único que estoy segura es de que no se hará la víctima, no es su estilo. Los amigos varones le recomiendan paciencia, le dicen que se cansará de la novedad y volverá. Por desgracia la paciencia no está entre sus virtudes.

¿Cuál se supone que es la actitud correcta ante esta situación? yo no sé decírselo. No puedo decirle que espere a que él se canse de la otra, cuya principal ventaja sobre P. es la novedad, o a que sea la jovencita la que se canse de Ch. Lo cierto es que no sé que aconsejarle, lo único que me apetece es llamarlo gilipollas y palabras aún más groseras. Pero intento ponerme en su piel, pensar porqué lo hizo, y puedo incluso llegar a entenderlo. Y, aunque lo entienda, es a P. a quien defiendo, porque la quiero, porque es estupenda, porque no se merece un abandono así, y porque él no le llega ni a la suela del zapato.

Te estrellarás en tu nueva vida Ch., lo sé. No tendrás la complicidad y el cariño del que disfrutabas y no supiste valorar. Pero tú P. tendrás suerte, porque hay algo que sabes hacer muy bien, y que el tiempo me ha demostrado que muy poca gente sabe: amar. Sabes querer como pocas, y eso te ayudará a encontrar a la persona adecuada para ti.

No sé aún si este es el final de la historia o es sólo un paréntesis. Si continúa se lo contaré. Como soy incapaz de darle ningún consejo, si a alguno de vosotros se os ocurre alguno será bienvenido, y se lo haré llegar a P.
Cada día que pasa creo que entiendo menos a los hombres.
Un abrazo, disfrutad el día.

lunes, agosto 15, 2005

Explicando mi ausencia de siete días.

Supongo que debo una explicación por no haber escrito ni respondido a los comentarios durante siete días. Hay una buena razón para que no lo haya hecho. He recibido la visita de Deckard, del blog "Blade Runner Blues". Se ha quedado en casa y, al menos yo, he estado encantada con él aquí. Estaré atenta a lo que él escriba sobre su visita para ver si opina lo mismo. Me disculpo también por no haber visitado el blog de ninguno de mis amigos. Prometo comenzar mañana con las visitas.

Como no podía ser de otra manera, además de charlar un montón, dado que sólo nos conocíamos a través del blog, hemos tomado sidra (sí, me repito, pero esto es Asturias, no iba a venir aquí y no tomar sidra), salido a cenar y a comer, algún que otro vinito e incluso un par de chupitos. Le he pedido permiso para escribir este post, y como me lo ha dado voy a contar lo que me ha parecido. Me resultó un hombre encantador, educado, inteligente, muy amable, y un visitante muy cortés y grato. Hay gente que cuando se queda en tu casa te hace sentir incómoda, él no. Al contrario, la sensación es que ya lo conocía de toda la vida. En fin, que mereció la pena conocerlo. Sé que a la dama blanca le alegrará esta visita. Pero que nadie se llame a engaño. Él está empezando una historia con una chica, y yo estoy en una situación similar, de modo que ha sido simplemente una visita de amigo (lo digo más que nada por ti, damita, que tenías mucho interés en que nos conociéramos. Un poco brujita sí eres, porque acertaste, nos conocimos y pensamos continuar la amistad).

Es sorprendente el mundo del blog. Cuando lo empecé era mi pequeña terapia para salir de un bache; pero gracias a él he conocido un montón de gente interesante, buena, que te animan cuando estás triste y se alegran cuando estás bien. A mí me sucede lo mismo; hay bloggers a los que he cogido cariño y me afectan sus cosas como si les estuvieran ocurriendo a mis amigos de toda la vida.

Creo que en este blog hay un buen ambiente, puede gustar lo que escribo o no, puede haber lectores que estén de acuerdo con mis opiniones y otros que las rebatan. Eso es normal, pero lo que no voy a tolerar es que alguien que deja sus comentarios como anónimo insulte a las personas que me leen llamándolos "lameculos" (por favor chico, qué palabra tan grosera). Ya he dicho más de una vez que dado que el blog es mío puedo escribir de lo que me da la gana, y si permito comentarios es también para que quien lo lea pueda opinar lo que quiera. Así que por favor, anónimo, métete con lo que escribo si te parece, pero no vuelvas a insultar a quien me lee. Si no te gusta el blog, porque me quejo demasiado como tú dices, no entres. Y si lo haces, guárdate las expresiones groseras y los insultos, esos no los permito. No borré tus comentarios porque supongo que tú mismo te avergonzarás de lo que has escrito; pero la próxima vez que seas soez, los borraré. Te repito, el blog es mío, y hago con él lo que me de la gana. ¿Lo has entendido?. Lo más triste es que sé de dónde viene ese mensaje, y ya que opinas así, ¿qué tal que te atrevas a firmar con tu nombre? tienes blog, no necesitas escribir como anónimo, me parece una cobardía.
Me despido, estoy demasiado cansada de tantas salidas. Mañana comenzaré a escribir de nuevo. Aunque al "anónimo" no le guste. Un gran abrazo a todos

domingo, agosto 07, 2005

Otro ocho de agosto

Al fin el blog me reconoce; hacía varios días que no me aceptaba como blogger y no podía escribir un post ni dejar comentarios que no fuesen anónimos. Y haciendo gala de mi despiste no recordaba con qué nombre me había inscrito, y por más que pedía ayuda en la página correspondiente a mi correo no llegaba nada. A punto de entrar en un ataque de ansiedad por mi "inexistencia cibernética" como dice Nemecio, de pronto ¡lo recordé!, apareció no sé cómo en mi memoria el nombrecito y la contraseña para acceder. Nunca me la había pedido y no me había tomado la molestia de anotarla.

Si alguien se fija en la hora del post que no crea que vuelvo de juerga. No, me he despertado a las cuatro y no he podido volver a dormirme, así que he venido a entretenerme con el ordenador.
Mañana lunes es mi cumpleaños, 37 añazos. Tanta prisa que tuve por nacer...qué boba, si llego a saber lo que me esperaba me quedo dentro hasta que me sacaran por la fuerza. Al parecer tardé apenas unos minutos en salir, debía de tener unas ganas locas de incorporarme a este mundo. Mi pobre madre llegó al hospital sólo con media niña dentro. Pronto debí de darme cuenta de que esto no me iba a gustar, porque me pasé los siguientes dos años llorando constantemente, desde las 8 de la noche hasta las 8 de la mañana aproximadamente. Por eso disculpo las rarezas de mi madre conmigo, la mujer tantas horas sin dormir y aguantando chillidos tiene que tener algún tipo de secuela, seguro.

Ya estoy en el "segundo tiempo" -en otra época esta edad sería la prórroga, o incluso los penaltys- y la vida que tengo no se parece en nada a la que creí que tendría a estas alturas. ¿Qué he conseguido? nada, terminar una carrera y conseguir un trabajo estable, además de algún que otro trabajo extra. Eso es todo. Será mejor que no me ponga a hacer balance de todo lo que he dejado por el camino porque entonces me entristeceré, y volverá la idea de envejecer rodeada de gatos y de tabletas de chocolate.


Me empieza a entrar la angustia por las cosas que no he hecho o que he dejado a medias. No he seguido con la carrera de piano porque el conservatorio me aburría mucho, comencé otra carrera a la vez que estudiaba psicología y la dejé en tercero, porque no tenía tiempo (tiempo era lo que me sobraba entonces), abandoné al hombre que más me quiso...y no he tenido hijos. Por favor, que nadie mencione a Ana Rosa Quintana, no puedo oír su nombre sin sentir cierta náusea. Ya sé, tuvo gemelos casi a los 50 años, pero reconozcan que no es lo habitual. Las ricas y famosas encuentran papás para sus bebés a cualquier edad, pero las pobres mujeres anónimas no.

Además, no sabía lo que era que te abandonara un hombre, y en este año me han dejado tres, vaya carrera ¿eh?. Eso debe de ser significativo.¿ He perdido mi atractivo y me acerco a la edad en que, según mi madre, las mujeres nos volvemos invisibles?. Si esta semana ni mi propio blog me reconocía...

De todos modos saldré a celebrarlo. Empezaré esta noche. Tomaré un ratito el sol para broncearme, me soltaré el pelo, me vestiré bien y a la calle, a cenar con algún amigo que se ha quedado colgado en agosto en la ciudad, igual que yo. No sé porqué si el cumpleaños es mañana escribo hoy sobre él, seguramente porque sé que mañana no querré acercarme al ordenador.

Feliz domingo a todos

martes, agosto 02, 2005

¡Socorro! soy como Bridget Jones

Hoy he descubierto con horror que soy una Bridget Jones cualquiera. Tanto ridiculizarla con mis amigos, y ahora tengo que agachar las orejitas (para qué mentir, no tengo orejitas, tengo orejotas, son enooooooormes) y asumir que me preocupan las mismas tonterías que a ella.

Me he levantado con una ligera resaca, prometiéndome a mí misma que no tomaré ni una botella más de sidra este verano (la culpa es de las malas compañías, nunca mía, jeje) y que reduciré el consumo de cigarrillos. Y...¡me he pesado!, eso ya es el colmo. Mientras tomaba el café y encendía un pitillo, se me iluminó la bombilla, ¡horror, estoy pensando como Bridget!. La gran diferencia es que en mi vida no aparece como en la suya un apuesto médico, que se enamora perdidamente. Por lo demás encuentro bastantes coincidencias: soluciono los problemas comiendo dulces, fumo en exceso, de vez en cuando - sólo de vez en cuando ¿eh?- me excedo tomando sidra con los amigos, me preocupa coger peso, no tener pareja - y más ahora que se acerca mi 37 cumpleaños- y, la peor coincidencia, tenemos una madre parecida.

O aparece pronto un Mark Darcy salvador como el suyo, o llevo muy mal camino. ¿Acabaré medio devorada por un pastor alemán? ¿o rodeada de gatos y paseándome en bata por el barrio?. Señor, me estoy imaginando los peores horrores. Noches de tabletas de chocolate, cigarrillos y viendo una y otra vez "Las amistades peligrosas" o "El golpe", mis dos pelis favoritas, mientras un montón de gatos se pasean por la casa, haciendo sus cosas por cualquier lado, hasta que venga Sanidad a cerrarme la casa - esto lo he visto en la prensa-.

Mejor me voy a la calle a despejar la resaca, y de paso me compro unos cigarrillos. Que tengan un feliz día. Y no lean el diario de Bridget Jones, puede ser perjudicial para la salud mental de las mujeres jóvenes - no recomendable para menores de 25-

lunes, agosto 01, 2005

El refugio

Ante todo, os debo una disculpa por haber estado desaparecida durante una semana. Ni siquiera había leído los últimos comentarios, y por eso no los he agradecido. Pido perdón por ello, y porque he recibido algún email que mostraba preocupación por mi ausencia del blog. Durante un mes he escrito a diario, de modo que tantos días sin ver un post nuevo preocupó a más de una persona. Lo siento, no era mi intención preocupar a nadie.

Así que voy a explicar dónde he estado metida. Me he refugiado en casa de unos amigos, dejándome mimar, durmiendo cuanto me apetecía, comiendo dulces, charlando de los programas de cuando éramos niños, de libros, de cine, de los amigos, de nuestros hermanos...de mil cosas. Para alguien como yo, que lleva fuera de la casa familiar desde que comenzó la Universidad, tantos mimos son sumamente reconfortantes. He descubierto que soy un poco gato, me encanta estar sentada en el sofá mientras alguien me pasa la mano por el pelo. Levantarme sin prisa, que alguien me pregunte qué me apetece comer, me prepare café, ¡incluso me bajaban a por la prensa!...me parece que fue un sueño. Incluso he dormido sin la ayuda de la química.

Siempre he sido yo quien ha mimado a los demás, no creí que me dejaría cuidar con tanto gusto. Las parejas que he tenido no destacaban por cariñosas precisamente, y siempre era yo la encargada de dar los mimitos y me acostumbré a no recibirlos. Pero...ay, qué gustito ser mimada, cuidada en todo momento, en todos los detalles.

Ahora ya estoy en casa, y me siento mucho mejor. Relajada, tranquila, con más ganas de trabajar, y tremendamente agradecida a quienes me han tenido en su casa estos días. He colaborado, lo prometo, no he ido allí a soltar mis quejas; nadie ha tenido que soportar mi llanto ni mis caras tristes. Ha sido tan agradable que era imposible estar triste.

En fin, que me reafirmo en la importancia de los afectos, al menos en mi vida. Sin ellos me derrumbo con más facilidad (y esto es nuevo, antes no me sucedía). Puedes tenerlo todo a ojos de los demás: un buen trabajo, buen aspecto, suficiente dinero, vida social...pero si fallan los afectos estás perdida. Y ahí estaba yo despistada, descuidé la importancia de recibir cariño, siempre más preocupada en darlo, en trabajar, o en hacer un montón de cosas sin importancia que no me aportaban nada más que ansiedad y un poco de dinero extra.

Nada más que contar; daros las gracias a todos por estar ahí, por animarme y preocuparos (aunque no me guste generar preocupación) y deciros que ya estoy incorporada a la vida "normal", así que empezaré a pasear por vuestros blogs y a escribir mis largos posts, de cuya extensión más de uno se me ha quejado. No lo puedo evitar, ya advertí que tengo cierta incontinencia ante el teclado, comienzo a escribir y no veo el momento de parar.

Un abrazo y feliz día a todos.