Eficacia policial
Continúo con lo que Nemecio llama "el asalto surrealista". Tiene toda la razón, a mí misma me resulta como un sueño. He pasado por el scanner la denuncia, pero tengo que eliminar mis datos personales antes de ponérosla. Aclaro que el asaltante es portugués y negro, totalmente negro, no mulato ni simplemente de piel oscura, aunque para el caso da igual qué color tenga su piel.
Sorprendente la eficacia de la policía. Al día siguiente del asalto ya lo habían detenido, y rápidamente me llamaron para entregarme mis cosas, excepto el dinero, claro está. Debajo de su ropa el hombre llevaba puestas prendas mías: un polo blanco de Lacoste (que le quedaba casi como un sujetador, dada la diferencia de altura) y un pantalón de chándal blanco (que también le quedaba diminuto). Dentro de su ropa interior estaba una de las fotografías que se había llevado de mi casa; esa fue directamente a la papelera, no quise recuperarla, ni tampoco la ropa, que pedí que se la dejaran puesta, yo ya no la quería para nada.
Con toda su cara le dijo a la policía que había entrado con la intención de "hacerme el amor" (esas fueron sus palabras exactas) pero que como no me despertaba no le apeteció. Y todos diciéndome "qué cojones tienes, chica, de buena te has librado por hacerte la dormida". Fue puro instinto de supervivencia, porque me he mirado detenidamente y no, no tengo cojones; sangre fría sí, toda.
Hoy se ha celebrado un juicio rápido, en el que no tuve que ver al asaltante porque así lo solicité. Permanecerá en prisión hasta que se celebre un nuevo juicio el 9 de septiembre; consideraron que soltarlo me ponía en peligro. Yo no pensé que tendría que pasar por otro juicio, pero su abogada rechazó la pena que se le imponía, y como yo fui sin abogado...¿Por qué? porque me avisaron ayer de que hoy tenía que ir al juzgado, y no tuve tiempo a pensar en conseguir un letrado, ni tampoco creí que fuera necesario.
Probablemente os lo he contado todo un poco liado, pero aún estoy bajo los efectos de una fuerte tensión. Me tranquiliza saber que está en prisión y que no merodeara por aquí en una temporada. Además se cumplió mi petición de que el caso no apareciera en la prensa local, me asustaba la idea de que mi madre lo leyera y la pobre se disgustara.
Gracias a todos por los comentarios. Me alegra que Nemecio e Isabel se hayan entendido. Un abrazo.


